Servir y proteger

En la comisaría se debaten sobre si hacer pública o no la agresión a Lola


Este jueves en Servir y proteger… Tras la llamada del violador a Martín, en la comisaría se debaten sobre si hacer pública o no la agresión a Lola. Deciden que apurarán las 24 horas que les ha dado el agresor de plazo.

Miralles cuenta a Osorio que cree que el agresor podría ser del entorno de la policía. Ninguno de los dos sabe que están siendo escuchados a través de un micrófono instalado en la habitación de hotel de Osorio.

En el gimnasio, tras la muerte repentina de un cliente, Max teme por su negocio. La autopsia revela que murió por consumo de anabolizantes. ¿Quién se los pasaría?

Olga pide a María colaborar con ella en el bar, pues le gustaría entrar en una Escuela de Cocina y para ello necesita practicar. Parece que Olga ha encontrado en la cocina su verdadera vocación.

Alicia visita a Marcelino preguntando por su relación con Quintero. Tanto Marcelino como Sergio piensan que la joven inspectora puede haber descubierto su trama de blanqueo de dinero.

Rober quiere que Jairo deje de trabajar para Quintero, a pesar de que no encontraron nada turbio en el registro a su empresa. Jairo se niega y defiende a su jefe.

Salima, que ha confesado a María que Óscar es en realidad un antiguo cliente de cuando era prostituta, no es capaz de enfrentar la verdad y evita a Eugenio.

Antonio descubre que Ibarra le mintió pues realmente, su enfermedad avanza inexorablemente. Antonio quiere mostrarle su apoyo pero Ibarra, decepcionada por recibir solo lástima, le pide que la deje morir con dignidad y que no lo cuente a nadie.

Alicia cuenta a Rober que ha descubierto quién fue el amante de su madre. Rober nota que tiene más confianza con él que con Sergio, y Alicia, tras reconocerlo, está a punto de besarle.

       

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