Servir y proteger

Avance semanal de ‘Servir y proteger’: El violador pone una nueva exigencia para no volver a actuar


La semana del 3 al 7 de julio en ‘Servir y proteger‘: Alicia no deja de darle vueltas al descubrimiento de que el amante de su madre sea un cliente del bufete de su padre, Elías recibe un soplo sobre Quintero, Martín Díez recibirá la llamada del violador con un solo propósito, y mucho más. Sigue leyendo para enterarte de todo.

Capítulo 47 (Lunes, 3 de julio): Alicia no deja de darle vueltas al descubrimiento del amante de su madre

Miralles comprueba que lo que les ha dicho Gutiérrez es cierto: él no puede ser el violador que actúa ahora en el barrio porque se sometió a una castración química. Sin embargo, el violador, arrepentido de su pasado, les dará una información sorprendente que puede estar relacionada con el actual agresor.

Alicia no deja de darle vueltas al descubrimiento de que el amante de su madre sea un cliente del bufete de su padre. Será incapaz de contarle sus preocupaciones a su novio Sergio, pero sí que se abrirá a Rober.

Otro de los descubrimientos que ha hecho Alicia es que su madre le regaló a su amante un caro reloj de plata. Lo que ella no sabe es que Fernando Quintero, cliente de su padre, guarda en su caja fuerte un reloj que parece tener un gran valor sentimental para él.

Salima dice a María y a Eugenio que Óscar, el hombre que ha aparecido buscándola, es un ex novio pesado. La realidad es que Óscar es su antiguo cliente ya que Salima ejerció la prostitución en el pasado.

Capítulo 48 (Martes, 4 de julio): Eugenio empieza a sospechar de la relación entre Salima y su ex novio

Alicia investiga quién puede ser el cliente del bufete que estaba relacionado sentimentalmente con su madre. Montse Ibarra se reencuentra con Antonio y le asegura que su enfermedad está remitiendo. Sin embargo, es mentira porque la propia Ibarra se presenta en el despacho de Marcelino para hacer testamento.

Eugenio empieza a sospechar de la relación entre Salima y su ex novio, Óscar. Aconsejado por Max, el joven trabajador social decide encarar al hombre.

Después de los datos aportados por Gutiérrez, Miralles y Osorio creen que están ante un psicópata obsesionado con la inspectora jefe. Una llamada del propio agresor les sacará de dudas. No están ante un violador común, sino ante un psicópata que tiene deudas pendientes con Miralles.

Elías recibe un soplo sobre Quintero: al parecer están llegando alijos de droga a su empresa. Elías ve ahí su gran oportunidad para intentar atrapar de una vez al empresario.

Capítulo 49 (Miércoles, 5 de julio): Pese al fracaso de la operación policial, Alicia no ha salido con las manos vacías

Bremón da luz verde al registro de Transportes Quintero. Sin embargo, la operación resulta fallida, provocando tiranteces entre el comisario y Elías, que sigue convencido de que el empresario Quintero está ocultando algo. Lo que ninguno sabe es que Quintero consigue anticiparse a la policía gracias a un soplo de Jairo.

Pese al fracaso de la operación policial, Alicia no ha salido con las manos vacías. El registro le ha revelado una sorpresa inesperada ya que la joven encontró en la caja fuerte del empresario el reloj de plata que su madre le regaló, tal y como ella leyó en una carta…

Salima vive una situación complicada tras el chantaje de Óscar, que le ha ofrecido dejarla en paz a cambio de acostarse con él por última vez. Esquiva, asustada y sola, su actitud llama la atención de Eugenio –que comienza a sentirse alejado de su novia- y de María, a la que acabará confesando su traumático pasado.

Por su parte, Paty y Max descubrirán el cadáver de un cliente del gimnasio en las taquillas. Algo que les va a meter en muchos problemas, y que va a requerir del concurso de los policías de Distrito Sur.

Por su lado, Martín Díez recibirá la llamada del violador con un solo propósito: obligar a Bremón a sacar a la luz pública la noticia de la agresión a la agente Lola Ramos.

Capítulo 50 (Jueves, 6 de julio): En la comisaría se debaten sobre si hacer pública o no la agresión a Lola

Tras la llamada del violador a Martín, en la comisaría se debaten sobre si hacer pública o no la agresión a Lola. Deciden que apurarán las 24 horas que les ha dado el agresor de plazo.

Miralles cuenta a Osorio que cree que el agresor podría ser del entorno de la policía. Ninguno de los dos sabe que están siendo escuchados a través de un micrófono instalado en la habitación de hotel de Osorio.

En el gimnasio, tras la muerte repentina de un cliente, Max teme por su negocio. La autopsia revela que murió por consumo de anabolizantes. ¿Quién se los pasaría?

Olga pide a María colaborar con ella en el bar, pues le gustaría entrar en una Escuela de Cocina y para ello necesita practicar. Parece que Olga ha encontrado en la cocina su verdadera vocación.

Alicia visita a Marcelino preguntando por su relación con Quintero. Tanto Marcelino como Sergio piensan que la joven inspectora puede haber descubierto su trama de blanqueo de dinero.

Rober quiere que Jairo deje de trabajar para Quintero, a pesar de que no encontraron nada turbio en el registro a su empresa. Jairo se niega y defiende a su jefe.

Salima, que ha confesado a María que Óscar es en realidad un antiguo cliente de cuando era prostituta, no es capaz de enfrentar la verdad y evita a Eugenio.

Antonio descubre que Ibarra le mintió pues realmente, su enfermedad avanza inexorablemente. Antonio quiere mostrarle su apoyo pero Ibarra, decepcionada por recibir solo lástima, le pide que la deje morir con dignidad y que no lo cuente a nadie.

Alicia cuenta a Rober que ha descubierto quién fue el amante de su madre. Rober nota que tiene más confianza con él que con Sergio, y Alicia, tras reconocerlo, está a punto de besarle.

Capítulo 51 (Viernes, 7 de julio): Lola informa de su propia agresión en una rueda de prensa

En la comisaría se celebra una rueda de prensa donde la propia Lola, en un acto de valentía y de gran personalidad, informa de su agresión. Siguiendo con su juego, el violador pone una nueva exigencia para no volver a actuar. Esa exigencia tiene que ver directamente con Miralles. Le pide que entregue su placa para dejar de ser policía.

Osorio descubre que alguien ha puesto un micrófono inalámbrico en su habitación. Y en el terreno sentimental, Osorio y María, hacen planes de futuro.

La hermana del cliente fallecido en el “Atlas” denuncia al gimnasio por tráfico y venta de anabolizantes. Alicia y Rober se hacen cargo de la investigación y encuentran en las taquillas del gimnasio un alijo de esteroides. Esto puede significar la ruina para Max.

Olga consigue que sus padres acepten que entre a colaborar en la cocina del bar “La Parra” en sus ratos libres. Ibarra solicita los servicios de Marcelino para cuestiones testamentarias y entre ellos surge una gran sintonía.

       

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